Morsan - Deterioro creditos

¿Cuándo serán fiscalmente deducibles las pérdidas por deterioro de los créditos derivados de las posibles insolvencias de los deudores?

Cuando en el momento del devengo del impuesto den las siguientes circunstancias:

  1. Que haya transcurrido el plazo de seis meses desde el vencimiento de la obligación. En operaciones a plazo o con precio aplazado se computará desde el vencimiento del plazo o plazos impagados. Si el titular del crédito es una PYME, el plazo podrá ser de seis meses o un año.
  2. Que el deudor esté declarado en situación de concurso.
  3. Que el deudor esté procesado por el delito de alzamiento de bienes.
  4. Que las obligaciones hayan sido reclamadas judicialmente o sean objeto de un litigio judicial o procedimiento arbitral de cuya solución dependa su cobro.

Los requisitos para todos los casos son:

  1. Que la factura, o documento sustitutivo, impagada esté registrada en los libros fiscales y contables de la empresa.
  2. El destinatario debe ser empresario o profesional. Si no lo es, la base imponible de la operación debe ser superior a 300 euros.
  3. Haber instalo el cobro mediante reclamación judicial o por medio de requerimiento notarial.
  4. Realizar la modificación de la base imponible en los 3 meses siguientes a la finalización del periodo de un año o seis meses tal como se ha mencionado anteriormente.

¿Qué ocurre si finalmente se cobra?

Una vez practicada la deducción de la base imponible, ésta no se volverá a modificar al alza aunque la empresa, que la había deducido, obtuviese el cobro parcial o total de la deuda, salvo cuando el deudor no actuase en la condición de empresario o profesional.

No obstante, cuando el sujeto pasivo desista de la reclamación judicial al deudor o llegue a un acuerdo de cobro con el mismo, con posterioridad al requerimiento notarial realizado, como consecuencia de éste o por cualquier otra causa, deberá modificar nuevamente la base imponible al alza mediante la expedición, en el plazo de un mes a contar desde el desistimiento o desde el acuerdo de cobro, respectivamente, de una factura rectificativa en la que se repercuta la cuota procedente.