Morsan Registro Mercantil Barcelona

Disolución, Liquidación y Extinción de Sociedades

El pasado 17 de enero de 2019 se publico en el BOE las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2019, en ellas, entre otras, se recogía un mayor control sobre las empresas sin actividad. Concretamente en el texto se indica «El control y la actualización de la información censal», por lo que debería considerarse, de manera voluntaria, disolver y liquidar aquellas sociedades que no tengan actividad o bien no se ajusten a la normativa.

Podemos distinguir, entre estas, los siguientes tipos de sociedades:

  • Inactivas desde hace bastante tiempo (de larga duración), aquella que en su momento se decidió no seguir con su actividad pero no disolverlas, se denominan también «empresas durmientes»
  • Inactivas fantasmas, por ejemplo aquellas que han dejado de tener actividad por tener deudas con la Agencia Tributaria o la Tesorería de la Seguridad Social.
  • Instrumentales, por ejemplo aquellas creadas por personas físicas para tributar por el impuesto sobre sociedades en lugar del impuesto sobre la renta de las personas físicas y que no tienen medios materiales o humanos para desarrollar su actividad.
  • Sociedades con inmuebles en los que no se pueda justificar actividad desarrollada. Se podrían haber creado para eludir la tributación, por ejemplo en el impuesto sobre el patrimonio.

El proceso esquemático de la liquidación y disolución podría desarrollarse en las siguientes fases:

  1. Búsqueda de la causa de la liquidación.
    • Acuerdo voluntario de las partes
    • Paralización de la actividad societaria
    • Imposibilidad de desarrollar el objeto social
    • Por causas económicas (capital social, patrimonio neto)
  2. Disolución de la sociedad mercantil.
    • Acuerdo de disolución
    • Convocatoria de la Junta de Socios
    • Junta de Socios
  3. Liquidación de la sociedad mercantil.
    • Nombrar Liquidadores y cesar a los Administradores
    • Balance de liquidación. Revisar que los valores sean reales y de mercado. Si son correctos y acertados, por ejemplo: los saldos de clientes, proveedores, tesorería… Que los inmuebles están contabilizados por el precio de mercado y no por el valor neto (valor de compra menos amortizaciones), etc.
    • Revisar las partidas y las operaciones, corregir errores, devaluar o revaluar los activos y pasivos para valorarlos a precio de mercado. Prestar atención a los pasivos sobrevenidos o que no figuren en el balance.
    • A efectos prácticos, en la fase de liquidación, la sociedad sigue vigente, por lo que se le siguen aplicando las normas generales de la sociedad; además de las particulares de esta fase.
  4. Extinción de la sociedad mercantil
    • Implicaciones fiscales:
      • Impuesto sobre sociedades
      • Impuesto sobre la renta de las personas físicas.
      • Impuesto sobre el valor añadido
      • Impuesto sobre transmisiones patrimoniales
      • Impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana
      • Impuesto sobre operaciones societarias y actos jurídicos documentados
    • Extinción de la persona jurídica. Supone la desaparición de la personalidad jurídica de la sociedad mercantil y de todas las relaciones contractuales.

Los liquidadores están obligados a otorgar escritura pública de extinción de la sociedad, como prevé la Ley de Sociedad de Capitales (art. 396). Con ello se cancelarán todos los asientos registrales, y naturalmente cabe la exigencia de responsabilidad a los liquidadores por parte de socios o de acreedores de cualquier perjuicio generado por dolo o culpa en sus cargos, por ello es importante que en el futuro no se puedan reclamar pasivos que no hayan sido incluidos en la liquidación.